jueves, 18 de octubre de 2007

domingo, 2 de septiembre de 2007

Caracoles

Caracoles con el tiempo perdido.
Todo flota y se aquieta.
Ellos andan suaves, pesados, como cuesta arriba.
Caracoles dueños, serios.
Cuesta verlos, cuesta evitarlos.
Carámba, que coraje tomarse tanta calma.

miércoles, 29 de agosto de 2007

3

3 es un número bello.
No, bello no.
Es un número que me atrae.
Es un poco mío. Diría que nos llevamos bien.
Podría decir también que es mágico, pero sería demasiado amplio.
Es un número real que existe en el mundo irreal, en el mundo espiritual. Es un signo de mi mundo intuitivo/espiritual en mi mundo material.
Por eso me parece bello.
Si lo pasara por alto me estaría perdiendo de algo que hace contacto en nosotros y parece llenarnos de seguridad, eso que nos deja ver a travez del velo de los ojos.
El 3 es el impúlso inequívoco.
Es la decisión tomada.
El 3 no se cuestiona y eso nos llena de satisfacción.

lunes, 27 de agosto de 2007

8

-Señor, no quiero morir - Dijo la flor.
-Es el círculo infinito de Dios- Contestó él, testarudamente paciente.

transparente

Las campanas de cristal me gritan un sueño.
El color es invisible.
Desvirtudes de mis padres supe aprender cantando lejos, celeste.
Hoy todo es celeste aun que no lo pueda ver. Sierras de colores y tiempos que se mezclan.
Historia actual, cronología desbaratada que no pega con nada arma mi vida y la música en sí misma.
Expresa una letra unmil felicidades ciertas y no vienen a mi hasta que no las llame y les abra la puerta.
Ya.
Los genios se dividen en tres; y no tengo fundamentos. Esto no se basa en nadie.
Se basa en el piso de madera, pinotea oscura y un hilo de baba tibio.
No recuerdo ciertas cosas del todo, las puedo pintar, las quiero pintar y rellenar a todos los recuerdos que olvidé para hacerlos más bellos y contarlos bien, aunque sean tristes.

Por que sin ellos no sería hoy este ojo grande que ve todo el tiempo.
Extirpo impresiones.
Redondeo emociones y no me las dejo hacer.
Can-can tablado del sol, base de versos firmes, secos, flacos, malos.
¡Qué versos tan malos!



domingo, 8 de julio de 2007

ensayo sobre un posible ingrediente de la felicidad

Las cosas no son tan tristes como parecen a veces en este espacio.
Me interesa trasmitirles esto.
Es verdad que la mayoría de las cosas aca publicadas las escribí en momentos de tristeza.
La tristeza es para mí, entre muchas otras cosas, un canal profundo que me conecta con emociones de la misma calaña (o sea profundas). Sin embargo no es mi entención vivir triste. Todo lo contrario. Creo que lo ideal es aprender de los momentos de angustia, salir de ellos (para esto a veces es inevitable tocar fondo) y utilizar lo aprendido en la instancia de plenitud a la que se llega si uno se hace cargo de las cosas que le suceden.

Ahora estoy en mi vida en una instancia de plenitud, hoy en particular un poco analítica al respecto. Y lo que pensé antes de escribir esa no tan breve introducción (me refiero al primer párrafo) es que quiero decirle a quién lea esto que una de las cosas mas lindas de este mundo son los colores.
Este tipo de reflecciones puede sonar trillado y cursi. Pero debe ser así por que cuando uno lo reflecciona por si mismo, a pesar de que lo haya escuchado veintemil veces antes en canciones de grupos como Los Beatles, es tan verdadero y placentero verlo, sentirlo y darse cuenta de que los colores son importantes y lindos y vitales y graciosos y que te dan ganas de saltar y correr y de remontar un barrilete en el río con tu papá como cuando eras chiquitita (esto último es un ejemplo claramente personal), que es entendible que tanta gente haya querido trasmitirlo al resto del universo colorido.

Yo no soy más que eso; alguien que esta en una etapa de colores intensos y quiere expresarlo en un lugar que no quede guardado en el cajón de la mesita de luz.
A lo mejor un día, esperemos no muy lejano, escriba una canción... pero entonces no voy a poder explicar todo esto. Bueno, a lo mejor sí, pero de otra manera no tan analítica.