miércoles, 19 de diciembre de 2007

arriba en lo hondo

Cuando la vida te pone a un lado.
El camino se expande, las emociones surgen, las decisiones pesan y las posibilidades son francamente todas.
La negrura de la noche no me deja en paz, me llama a su propia paz, que de la mía hay poco que decir. Su belleza abunda, la mía se ha despeinado de tanto pensar.
Soy el objeto de algún fantasma, soy el desvelo de su desvelo y para él nunca llega la mañana, nunca el día agotador después de la noche de insomnio. Pero yo sigo y doy vueltas en mi eje y veo todo a mi alrededor se sucede tan rápido, el presente se catapulta con una fuerza inhumana, una fuerza que no es mía y en un descuido quedó muy lejos en el pasado ya. Y así con cada instante.
Y el futuro en mi mente, constante, como una expectativa que se alimenta y crece y cuanto más lucho contra ella más enorme se vuelve, más me pesan las decisiones, y de las decisiones, todo como una gota de tinta que cae en el agua, se ramifican las posibilidades (que son millones y las contemplo todas por que me dejo llevar y me concentro en esa gota casi hipnótica) hasta que se diluyen y queda nada, por que nada ha ocurrido y otra vez soy yo y es mañana y es real que tengo que hacer de todo que no es para mí, o si? si es para mi, pero yo no entiendo por qué.

1 comentario:

Hernan dijo...

Nenaaa...

No te desveles!

NADIE sabe ni supo que pasa mañana... ni Einstein ni Celia cruz, lo importante es no dejar de hacer, y pensar es hacer sin usar.

Feliz audio nuevo!